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viernes, 7 de agosto de 2026

Complejo...

Escribo este pequeño artículo cuando voy camino del Jerte, vamos a pasar el fin de semana en familia, llevamos ya varios años acudiendo a uno de los sitios más bonitos de España. Mi condición de copiloto y el primer paisaje del viaje me permiten poder escribir sin perderme ninguna imagen de esas que permanecen en la retina. Escribo en el guasap, en un grupo que tengo conmigo mismo y en el que pongo aquellas cosas que quiero tener a mano, así, justo encima de este texto que está naciendo hay un mensaje que dice "La imagen de Zapatero con Mohamed VI y un mapa del gran Marruecos está manipulada", es un enlace en el que se muestra que la información contraria en la que aparecía el ex presidente del gobierno "vendiendo" España al sátrapa marroquí es falsa, un bulo que rula por las redes sociales y los grupos de guasap. El otro día recibí ese mensaje con un añadido que decía que "siempre fue un imbecil" por parte de un compañero y amigo, que me temo ha caído en unos de los muchos bulos que se difunden a diario movidos por intereses políticos muy claros y con una intencionalidad de ensuciar aún más el triste panorama político actual. La mala baba de ese mensaje radica en que siendo un mensaje viejo, ahora vuelve a funcionar aprovechando la crisis de Ceuta, en la que miles de marroquíes y subsaharianos han atravesado la frontera alentados por su propio gobierno en connivencia con el gigante americano, que no perdona a España su actitud a favor de Gaza, o en contra de la guerra de Irán y la cesión de bases aéreas en nuestro territorio para bombardear civiles e inocentes. El mensaje en cuestión añadía la etiqueta de "enviado muchas veces"..., y es ahí donde quería llegar, al afán que tienen las filas conservadoras de nuestro país en favorecer bulos sesgados y que lo que consiguen es tensionar, enfrentar, radicalizar una sociedad que todavía no ha sabido cerrar algunas heridas del pasado, y es evidente, que esta actitud propia de marrulleros lo único que consigue es agitar, y esa agitación tiene mal final. La gente de derechas de este país, históricamente siempre se ha avergonzado de su opción política y era habitual escuchar que todos esos políticos, simpatizantes o votantes del Partido Popular dijeran que ellos son de centro derecha, cuando ese partido supuestamente democristiano aglutinaba a la inmensa mayoría de la derecha española, fuera sólo quedaban grupos neonazis, o la falange también dividida en diversas facciones. El propio Santiago Abascal, antes de dejarse barba y de ponerse el "chapiri" de la legión para parecer más hombre, aunque todos sabemos que no hizo la mili, formaba parte de las filas del Partido Popular, y se ponía los jerselitos al cuello, como buen democristiano de centro. 

Sin embargo y practicado la autocrítica, algo estaremos haciendo mal en la izquierda cuando ese complejo ha cambiado de lado, ahora la gente, cuanta menor formación mejor, afirma ser de derechas o muy de derechas, y porta banderas con la cruz de Borgoña, haciendo loas y aplaudiendo una realidad que nunca existió, se muestra reaccionario, elitista, clasista o racista, sin ningún tipo de problema y yo, ante esta situación me planto, quiero reivindicar ser de izquierdas, defender los intereses de la mayoría sin dejar a nadie de lado, exigiendo compromiso y responsabilidad, no todo vale, eso lo tengo muy claro, y busco un país próspero y de todos/as, del que sentirnos orgullosos, por su solidaridad, por su educación, por sus hospitales y por como atiende a sus ancianos. Eso siempre lo ha hecho la izquierda, los derechos los han traído los gobiernos de la izquierda, y eso no se puede perder, no podemos ceder un metro en las consecuciones sociales, y menos porque una inmensa mayoría de población se está desclasando y está comprando el peligroso mensaje que traen los populismos, de cualquier tipo, pero en la actualidad, de las derechas, propios de los fascismos de otra época. Muy en la línea de esta idea, el  filósofo británico Beltrand Russell señaló, en relación a los fanatismos, que " primero seducen a los tontos, y después amordazan a los inteligentes". Seamos por tanto coherentes y no cedamos ante estos mensajes de odio y frustración. 

Ayer acudí con mi hijo al pueblo, a Villanueva de la Serena, pasamos el día y por la tarde hicimos una visita al cementerio, a ver a los abuelitos que ya no están, me lo pidió el propio niño que estaba muy metido con su abuela, pues bien, aproveche la visita y le llevé a ver dónde está mi abuelo, en realidad sólo está su nombre integrando una lista terrible de nombres que suma varios centenares, y allí le expliqué que determinados comportamientos contribuyen al odio y al enfrentamiento, y que hay que respetar a todo el mundo, sin renegar de las raíces y del pasado, orgulloso de nuestros ancestros, y conciliadores de cara a un futuro próspero.

Educación gratuita, sanidad universal, políticas de integración y de control de las ayudas, respeto, e igualdad, apuesta por el futuro de la sociedad y del planeta, deben erigirse en los  pilares de un nuevo país, siendo por tanto necesario que nos quitemos el complejo de ser de izquierdas y luchemos por aquello en lo que creemos,  yo nunca lo he tenido, pero me gustaría que mis ideas impregnarán a más gente, sabiendo que pelear por lo justo nunca ha sido motivo de vergüenza.

Todavía no hemos llegado a Alcuéscar, a medio camino entre Merida y Cáceres, y en donde se encuentra la Basílica visigoda de Santa Lucía del Trampal, maravillosa, otro día, con más tiempo pasaré a visitarla, con ese empeño, y dejando los complejos al margen les deseo un buen fin de semana.

sábado, 2 de mayo de 2026

La frontera.

Sin pretenderlo me ha salido un artículo sobre uno de los temas más candentes de la actualidad, que sin embargo, tienen relación con comportamientos muy antiguos y que pensábamos superados, pero que podemos constatar siguen más vigentes que nunca. Digo que me ha salido un artículo sin buscarlo porque ayer intenté escribir una breve entrada en la que me indignaba como la gente transmite mensajes, de todo tipo, consignas, eslogans, canciones, viñetas, de corte xenófobo o claramente racista. Por ello escribí unas ideas sobre el asunto, y parece ser que la musa me encontró esta mañana y me ha dado para algo un poco más elaborado. 
El título que le he puesto "la frontera" procede de la frase atribuída a Anna Arendt y que dice "La esencia del totalitarismo no es que se cometan crímenes, sino que se borra la distinción entre la verdad y la mentira", y de eso quería hablar un poco aquí, de esa línea sutil que separa la verdad de la manipulación, la realidad del relato interesado, lo que sucedió y lo que quiero que sepa de ese suceso. Imagino, o mejor, quiero creer, que lo que sucede en nuestros días al respecto, es un problema de desconocimiento, al menos en algunos casos, porque lo contrario querría decir que somos racistas, excluyentes, xenófobos y bastante bobos. Vayamos al asunto, y ustedes, después, valoren según sus propias reflexiones. 
Mientras no valoremos la educación en su justa y necesaria medida tendremos trabajadores y jóvenes informándose en las redes, atrapando mensajes simplistas pero muy efectivos, llenos de bulos, y que orientan sus frustraciones vitales hacia enemigos falsos pero siempre pertenecientes a colectivos vulnerables y minoritarios, que no saben o pueden defenderse. La educación es fundamental para adquirir el conocimiento necesario que nos permita comprender nuestra realidad sin filtros y mentiras. Nos encontramos con una cantidad de personas que se acercan a la información a partir de la visualización de videos de tik tok y bazofias similares, manipulados y llenos de intereses sesgados. No hemos nacido aquí por nuestros propios méritos, no somos dueños del planeta, no podemos evitar que los otros no se quieran morir de hambre, no somos ni más ni menos que nadie. Ahora bien, sí tenemos que ser responsables y saber de dónde nos estamos informando y comprobar la veracidad de esa fuente, y después, plantearnos si tenemos capacidad para hacer las elucubraciones que hacemos o no. El único pasaporte que necesitaríamos, en un mundo justo, los terrícolas para caminar por nuestro planeta Tierra debería ser, únicamente, nuestras piernas. Ya lo decía Galeano, nuestra comida preferida es italiana, nuestra música afroamericana, nuestro coche japonés, nuestra televisión coreana, nuestra ropa china, nuestra cultura griega, nuestro Dios palestino, pero cuidado, primero, nosotros, los españoles. En España sí, dirán, pero hay que saber que es España, y eso no es tan sencillo, somos un crisol de civilizaciones, lenguas, tradiciones y sentimientos. Una de las pocas cosas buenas que tiene el capitalismo es su concepto de globalidad, pues bien, apliquemos ese pensamiento global para querernos y respetarnos más allá de las meras transacciones económicas.
Detrás de esta gran manipulación están los intereses de los partidos políticos conservadores que buscan acceder al poder a toda costa, financiando grupos mediáticos que no informan, sino que distorsionan, pseudo periodistas que actúan como agitadores, utilizando el miedo como forma de trabajo, y que, en muchas ocasiones, se hacen acompañar de auténticos paramilitares, es decir, escuadristas al estilo de los que usaron los fascismos europeos en los años veinte y treinta. En un mundo de gente con pocos resortes culturales, que no leen, que no tienen intereses formativos, que su único medio de conocimiento son esas redes sociales en manos de todos aquellos que promueven este odio, todo ello se convierte en un caldo de cultivo muy peligroso, y con una trascendencia que da verdadero pavor si se sabe leer un poco en qué puede deparar todo esto.
El otro día, pensando en estos asuntos, recordé el enfrentamiento dialéctico que tenían Guerra y Suárez, el primero en la oposición y el segundo como presidente del gobierno, una batalla de posiciones ideológicas distintas, en ocasiones, antagónicas, muy duras, pero con altura y eso que los clásicos denominaban "decoro", es decir respeto a la tradición, al lugar y a las personas a las que se representa. No quiero mencionar el nivel de los discursos del añorado Julio Anguita, o el maestro de la oratoria Emilio Castelar, en los tiempos de la denostada Primera República. Frente a esto, y como muestra de la chabacanería que nos envuelve y devora, algunos líderes actuales insultan de forma descarada al presidente del gobierno, con improperio graves y escatológicos, que son además coreados por el público que asiste a esos mítines convertidos en templos del mal gusto. 
Esto ya la hemos visto antes en la historia, y sepan ustedes que acabo muy mal el asunto. Necesitamos coherencia, respeto, tolerancia, responsabilidad y volver a dar sentido a la educación, tenemos que volver a situar los valores, la ética, y la formación como mascarón de proa de nuestra sociedad, si no vamos muy mal. 
Hasta aquí llegan mis observaciones sobre estos empeños que jalonan el día a día, y que como ven, tocan distintos prismas de la misma realidad, la caída del nivel de nuestra sociedad por la perdida de calidad de nuestra educación. 


martes, 10 de febrero de 2026

Fachapobre ...

A partir de las siguientes líneas pretendo dar mi opinión a propósito del aumento tan exacerbado que está teniendo el partido de extrema derecha “Vox”. En primer lugar he de decir que escribo desde una posición ideológica muy alejada de las posturas que defiende dicha formación. Durante toda mi vida he sido de izquierdas, y como se suele decir de forma popular, lo he mamado en mi casa. Mi padre era socialista convencido, y mi madre, aunque nunca militó, siempre fue de izquierdas, probablemente por ser hija de minero, y empezar a trabajar siendo todavía una niña en una fábrica de galletas. En una etapa de mi vida milité en el PSOE y pude conocer como es la dinámica de funcionamiento de un partido político, al menos a nivel local, y cuales son sus bondades y algunas de sus principales lacras. 

El poseer un carné no debería significar nada, hace mucho tiempo que, personalmente, me considero desamparado a nivel político, aunque sigo siendo igual de socialista que antes. Este asunto es parecido a la condición de republicano, nada ha cambiado, sigo siendo igual de republicano que antes, porque creo en la Igualdad, y ello hace inviable la figura de un monarca que viene al mundo con muchos privilegios de antemano. Ahora bien, eso no significa que no asuma la institución legal que asume la Jefatura del Estado en mi país. Volviendo al socialismo, lo soy, y lo he entendido siempre desde el prisma defendido por Berstein en el seno de la II Internacional, como una forma de vivir  dentro del sistema burgués y capitalista, sin aspirar continuamente a una revolución, pero aplicando políticas reformistas que beneficien a los más desvalidos. Esa es mi forma de entender el socialismo, y creo que la de otros muchos. Cuidado con esto, se busca la emancipación de la clase obrera, lo que no quiere decir perpetuar un sistema de ayudas, que no busquen e incentiven el medro social. 

Pero vayamos al asunto, por qué cada vez hay más fachas entre nosotros, y de dónde procede este incremento en sus filas. La cuestión es compleja, y no tiene un análisis unívoco, sino con diversas variables, mucho más amplias y complicadas que las que aquí se van a tratar. 

Las filas de la derecha están integradas primero por los que han sido siempre de derechas. Hasta hace no mucho, el Partido Popular, aglutinaba a toda esa derecha, desde los centristas, liberales, católicos, carlistas, retrógrados y también, los reaccionarios, los más radicales del conservadurismo español. Más allá estaban otros grupos, las distintas falanges, y los partidos de corte nazi. Estos grupúsculos con el tiempo y salvo, algunos fanáticos, acabaron por votar al Partido Popular. Ahora muchos de estos y estás se han hecho de Vox, no en primera instancia, pero sí a partir de la nueva ola reaccionaria europea y mundial. 

Muy triste es que parte del granero electoral del partido de Abascal procede del PSOE, otrora gran referente de los obreros de nuestro país (con permiso del PCE y después Podemos) y que se desangra a marchas forzadas. La desafección del electorado obrero con el PSOE radica en que este partido sí ha gobernado muchos años el país y eso desgasta. Por refrescar la memoria …Filesa, Roldán, el Gal, Lasa y Zabala, Amedo y Domínguez, o los Eres de Andalucía. Ojo, no quiero dejar en el tintero que ese partido logró que en España los hijos de los trabajadores pudiésemos estudiar, modernizó el país, lo dotó de infraestructuras, consiguió la entrada en la UE, amén de traer la Expo y las Olimpiadas en el 92, y en tiempos de Zapatero, alcanzar el mayor grado de Libertad y Derechos que ha tenido este país en su historia. Por tanto, confirmamos que gobernar, a pesar de los logros, desgasta, y comienza a horadar la base inicial, por grande que esta fuera. Ahora bien, este proceso, de desgaste vivido con González y Zapatero , se ha multiplicado con Sánchez. 

Los gobiernos de Sánchez requieren un análisis aparte, puesto que, a pesar de las consecuciones, que también las hay, en el plano de las pensiones o del salario mínimo, la pérdida de confianza y el deterioro del denominado “sanchismo” está consumiendo al socialismo español, hasta el punto que dudo seriamente que se reponga de este hombre, por más que hablemos de un partido fundado en 1879, y que ha sobrevivido a situaciones gravísimas de todo tipo. De forma personal pienso que amarrarse al poder, a cualquier precio tiene mal recorrido, la gente no lo entiende, además, la oposición es un lugar necesario para purgarse, para que los advenedizos se bajen del barco, y para, desde el banquillo (no de los acusados) rearmarse, reconstruirse, reencontrarse, y volver a ofrecer un programa que ayude y sirva a la gente de abajo. No pasa nada por ir a la oposición, es democráticamente muy sano hacerlo. Otro tema serían las alianzas, en el caso de la izquierda, he de reconocer que la idea del Frente Popular me gusta, pero con programa, no como improvisación para no perder el gobierno e ir a la oposición. Como en este caso no hay proyecto lo que queda es improvisación y despropósito. En la misma línea, hay alianzas que la gente no entiende, sería el caso de Bildu, donde es muy recurrente, aunque no sea cierto del todo (al menos a día de hoy) hablar de su pasado y conexión con ETA, o por otro lado con el independentismo Catalán, puesto que en dicho caso, saldrá al instante el fantasma de la ruptura de España, por cierto, otro bulo, puesto que esa pretendida unión de España es un constructo histórico. Y dentro del “sanchismo”, y uso el término por diferenciarlo del socialismo, para mí, mucho más noble y respetable, destacan también los casos de corrupción, por mencionar algunos nombres …Koldo, Cerdán, Ábalos, o la fontanera. En fin, con estos moldes poco  le pasa al PSOE. 

Otro elemento importante a tener en cuenta, es el obrero cabreado, el que se mata a trabajar por un sueldo bastante exiguo, y que observa como hay muchos otros (quizás no tantos) que se valen de ayudas o pagas (la famosa paguita de Abascal) para no buscar trabajo y vivir digamos del “espanto” que se diría en mi pueblo. Pues este mensaje, que a lo mejor no es tan cierto, ha calado y mucho. Hay que mirar por los Obreros, y no tanto por los Vividores, ahí hay un roto muy grande en la red de votos del PSOE. 

No podemos dejar de mencionar que los medios de comunicación de este bendito país nuestro están mayoritariamente en manos de la derecha, lo cual beneficia al Partido Popular, pero, también es cierto, que la juventud se mueve en las Redes Sociales, y ahí, quién tiene más fuerza es el bulo, el mensaje fácil, aquello de ..”con Franco se vivía mejor, bro”, y con inteligencia artificial y comprando boots se puede manipular a todos, viejos y jóvenes, que tengan  una formación escasa. Eso beneficia a Vox, el inmigrante, el islamismo, los okupas, la invasión, el imperio español, la cruz de Borgoña, Blas de Lezo, Pío Moa, Zunzunegui o Marcelo Gullo. El bulo, la noticia falsa , aquello de repetir una mentira mil veces, es una estrategia principal en la forma de actuar de Vox. 

Por cierto, en cuanto a formación señalar que nos tenemos que mirar el nivel de buena parte de nuestros jóvenes, que se han convertido en los principales seguidores del franquismo, y eso es un fallo de nuestro sistema educativo, con una difícil solución. Si tienes un cerebro simple compras mensajes simples. El fascismo se basa en el vitalismo, no en la razón. 

Pues lo dicho, la derecha de siempre, los desencantados del PSOE, las formas y alianzas de Sánchez, la inexistencia de periodismo Libre, el control de los medios por grandes empresarios, al igual que las Redes Sociales, el currela desamparado que observa como los gorras y las minoría se llevan todo, y por último, la pobreza cultural e intelectual, fortalecen a grupos como Vox, por mucho que se publiciten en contra de la Libertad y el recorte de derechos. 

Qué hacer con todo esto. Pues no lo sé, yo desde mi posición como profesor de Historia, lo que intento es transmitir valores, contar aquello que pasó y de lo que hay fuentes fiables, dar ejemplo y sosiego, intentar transmitir un mensaje de paz, referir algunos influencers del siglo XX, tales como Gandhi, Mandela o Luther King, en definitiva dar esos dos pasos hacia la utopía de Galeano, que se sigue perdiendo en el horizonte, pero allá vamos, como siempre, ahora más, en este país en el que somos más fachas que el Jabato.