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martes, 10 de febrero de 2026

Fachapobre ...

A partir de las siguientes líneas pretendo dar mi opinión a propósito del aumento tan exacerbado que está teniendo el partido de extrema derecha “Vox”. En primer lugar he de decir que escribo desde una posición ideológica muy alejada de las posturas que defiende dicha formación. Durante toda mi vida he sido de izquierdas, y como se suele decir de forma popular, lo he mamado en mi casa. Mi padre era socialista convencido, y mi madre, aunque nunca militó, siempre fue de izquierdas, probablemente por ser hija de minero, y empezar a trabajar siendo todavía una niña en una fábrica de galletas. En una etapa de mi vida milité en el PSOE y pude conocer como es la dinámica de funcionamiento de un partido político, al menos a nivel local, y cuales son sus bondades y algunas de sus principales lacras. 

El poseer un carné no debería significar nada, hace mucho tiempo que, personalmente, me considero desamparado a nivel político, aunque sigo siendo igual de socialista que antes. Este asunto es parecido a la condición de republicano, nada ha cambiado, sigo siendo igual de republicano que antes, porque creo en la Igualdad, y ello hace inviable la figura de un monarca que viene al mundo con muchos privilegios de antemano. Ahora bien, eso no significa que no asuma la institución legal que asume la Jefatura del Estado en mi país. Volviendo al socialismo, lo soy, y lo he entendido siempre desde el prisma defendido por Berstein en el seno de la II Internacional, como una forma de vivir en el sistema burgués y capitalista, sin aspirar continuamente a una revolución, y aplicando políticas reformistas que beneficien a los más desvalidos. Esa es mi forma de entender el socialismo, y creo que la de otros muchos. Cuidado con esto, se busca la emancipación de la clase obrera, lo que no quiere decir perpetuar un sistema de ayudas, que no busquen e incentiven el medro social. 

Pero vayamos al asunto, por qué cada vez hay más fachas entre nosotros, y de dónde procede este incremento en sus filas. La cuestión es compleja, y no tiene un análisis unívoco, sino con diversas variables, mucho más amplias y complicadas que las que aquí se van a tratar. 

Las filas de la derecha están integradas primero por los que han sido siempre de derechas. Hasta hace no mucho, el Partido Popular, aglutinaba a toda esa derecha, desde los centristas, liberales, católicos, carlistas, retrógrados y también, los reaccionarios, los más radicales del conservadurismo español. Más allá estaban otros grupos, las distintas falanges, y los partidos de corte nazi. Estos grupúsculos con el tiempo y salvo, algunos fanáticos, acabaron por votar al Partido Popular. Ahora muchos de estos y estás se han hecho de Vox, no en primera instancia, pero sí a partir de la nueva ola reaccionaria europea y mundial. 

Muy triste es que parte del granero electoral del partido de Abascal procede del PSOE, otrora gran referente de los obreros de nuestro país (con permiso del PCE y después Podemos) y que se desangra a marchas forzadas. La desafección del electorado obrero con el PSOE radica en que este partido sí ha gobernado muchos años el país y eso desgasta. Por refrescar la memoria …Filesa, Roldán, el Gal, Lasa y Zabala, Amedo y Domínguez, o los Eres de Andalucía. Ojo, no quiero dejar en el tintero que ese partido logró que en España los hijos de los trabajadores pudiésemos estudiar, modernizó el país, lo dotó de infraestructuras, consiguió la entrada en la UE, amén de traer la Expo y las Olimpiadas en el 92, y en tiempos de Zapatero, alcanzar el mayor grado de Libertad y Derechos que ha tenido este país en su historia. Por tanto, confirmamos que gobernar, a pesar de los logros, desgasta, y comienza a horadar la base inicial, por grande que esta fuera. Ahora bien, este proceso, de desgaste vivido con González y Zapatero , se ha multiplicado con Sánchez. 

Los gobiernos de Sánchez requieren un análisis aparte, puesto que, a pesar de las consecuciones, que también las hay, en el plano de las pensiones o del salario mínimo, la pérdida de confianza y el deterioro del denominado “sanchismo” está consumiendo al socialismo español, hasta el punto que dudo seriamente que se reponga de este hombre, por más que hablemos de un partido fundado en 1879, y que ha sobrevivido a situaciones gravísimas de todo tipo. De forma personal pienso que amarrarse al poder, a cualquier precio tiene mal recorrido, la gente no lo entiende, además, la oposición es un lugar necesario para purgarse, para que los advenedizos se bajen del barco, y para, desde el banquillo (no de los acusados) rearmarse, reconstruirse, reencontrarse, y volver a ofrecer un programa que ayude y sirva a la gente de abajo. No pasa nada por ir a la oposición, es democráticamente muy sano hacerlo. Otro tema serían las alianzas, en el caso de la izquierda, he de reconocer que la idea del Frente Popular me gusta, pero con programa, no como improvisación para no perder el gobierno e ir a la oposición. Como en este caso no hay proyecto lo que queda es improvisación y despropósito. En la misma línea, hay alianzas que la gente no entiende, sería el caso de Bildu, donde es muy recurrente, aunque no sea cierto del todo (al menos a día de hoy) hablar de su pasado y conexión con ETA, o por otro lado con el independentismo Catalán, puesto que en dicho caso, saldrá al instante el fantasma de la ruptura de España, por cierto, otro bulo, puesto que esa pretendida unión de España es un constructo histórico. Y dentro del “sanchismo”, y uso el término por diferenciarlo del socialismo, para mí, mucho más noble y respetable, destacan también los casos de corrupción, por mencionar algunos nombres …Koldo, Cerdán, Ábalos, o la fontanera. En fin, con estos moldes poco  le pasa al PSOE. 

Otro elemento importante a tener en cuenta, es el obrero cabreado, el que se mata a trabajar por un sueldo bastante exiguo, y que observa como hay muchos otros (quizás no tantos) que se valen de ayudas o pagas (la famosa paguita de Abascal) para no buscar trabajo y vivir digamos del “espanto” que se diría en mi pueblo. Pues este mensaje, que a lo mejor no es tan cierto, ha calado y mucho. Hay que mirar por los Obreros, y no tanto por los Vividores, ahí hay un roto muy grande en la red de votos del PSOE. 

No podemos dejar de mencionar que los medios de comunicación de este bendito país nuestro están mayoritariamente en manos de la derecha, lo cual beneficia al Partido Popular, pero, también es cierto, que la juventud se mueve en las Redes Sociales, y ahí, quién tiene más fuerza es el bulo, el mensaje fácil, aquello de ..”con Franco se vivía mejor, bro”, y con inteligencia artificial y comprando boots se puede manipular a todos, viejos y jóvenes, que tengan  una formación escasa. Eso beneficia a Vox, el inmigrante, el islamismo, los okupas, la invasión, el imperio español, la cruz de Borgoña, Blas de Lezo, Pío Moa, Zunzunegui o Marcelo Gullo. Por cierto, en cuanto a formación señalar que nos tenemos que mirar el nivel de buena parte de nuestros jóvenes, que se han convertido en los principales seguidores del franquismo, y eso es un fallo de nuestro sistema, con una difícil solución. Si tienes un cerebro simple compras mensajes simples. 

Qué hacer con todo esto. Pues no lo sé, yo desde mi posición como profesor de Historia, lo que intento es transmitir valores, contar aquello que pasó y de lo que hay fuentes fiables, dar ejemplo y sosiego, intentar transmitir un mensaje de paz, referir algunos influencers del siglo XX, tales como Gandhi, Mandela o Luther King, en definitiva dar esos dos pasos hacia la utopía de Galeano, que se sigue perdiendo en el horizonte, pero allá vamos, como siempre, ahora más, en este país en el que somos más fachas que el Jabato.

 


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