Escribo este pequeño artículo cuando voy camino del Jerte, vamos a pasar el fin de semana en familia, llevamos ya varios años acudiendo a uno de los sitios más bonitos de España. Mi condición de copiloto y el primer paisaje del viaje me permiten poder escribir sin perderme ninguna imagen de esas que permanecen en la retina. Escribo en el guasap, en un grupo que tengo conmigo mismo y en el que pongo aquellas cosas que quiero tener a mano, así, justo encima de este texto que está naciendo hay un mensaje que dice "La imagen de Zapatero con Mohamed VI y un mapa del gran Marruecos está manipulada", es un enlace en el que se muestra que la información contraria en la que aparecía el ex presidente del gobierno "vendiendo" España al sátrapa marroquí es falsa, un bulo que rula por las redes sociales y los grupos de guasap. El otro día recibí ese mensaje con un añadido que decía que "siempre fue un imbecil" por parte de un compañero y amigo, que me temo ha caído en unos de los muchos bulos que se difunden a diario movidos por intereses políticos muy claros y con una intencionalidad de ensuciar aún más el triste panorama político actual. La mala baba de ese mensaje radica en que siendo un mensaje viejo, ahora vuelve a funcionar aprovechando la crisis de Ceuta, en la que miles de marroquíes y subsaharianos han atravesado la frontera alentados por su propio gobierno en connivencia con el gigante americano, que no perdona a España su actitud a favor de Gaza, o en contra de la guerra de Irán y la cesión de bases aéreas en nuestro territorio para bombardear civiles e inocentes. El mensaje en cuestión añadía la etiqueta de "enviado muchas veces"..., y es ahí donde quería llegar, al afán que tienen las filas conservadoras de nuestro país en favorecer bulos sesgados y que lo que consiguen es tensionar, enfrentar, radicalizar una sociedad que todavía no ha sabido cerrar algunas heridas del pasado, y es evidente, que esta actitud propia de marrulleros lo único que consigue es agitar, y esa agitación tiene mal final. La gente de derechas de este país, históricamente siempre se ha avergonzado de su opción política y era habitual escuchar que todos esos políticos, simpatizantes o votantes del Partido Popular dijeran que ellos son de centro derecha, cuando ese partido supuestamente democristiano aglutinaba a la inmensa mayoría de la derecha española, fuera sólo quedaban grupos neonazis, o la falange también dividida en diversas facciones. El propio Santiago Abascal, antes de dejarse barba y de ponerse el "chapiri" de la legión para parecer más hombre, aunque todos sabemos que no hizo la mili, formaba parte de las filas del Partido Popular, y se ponía los jerselitos al cuello, como buen democristiano de centro.
Sin embargo y practicado la autocrítica, algo estaremos haciendo mal en la izquierda cuando ese complejo ha cambiado de lado, ahora la gente, cuanta menor formación mejor, afirma ser de derechas o muy de derechas, y porta banderas con la cruz de Borgoña, haciendo loas y aplaudiendo una realidad que nunca existió, se muestra reaccionario, elitista, clasista o racista, sin ningún tipo de problema y yo, ante esta situación me planto, quiero reivindicar ser de izquierdas, defender los intereses de la mayoría sin dejar a nadie de lado, exigiendo compromiso y responsabilidad, no todo vale, eso lo tengo muy claro, y busco un país próspero y de todos/as, del que sentirnos orgullosos, por su solidaridad, por su educación, por sus hospitales y por como atiende a sus ancianos. Eso siempre lo ha hecho la izquierda, los derechos los han traído los gobiernos de la izquierda, y eso no se puede perder, no podemos ceder un metro en las consecuciones sociales, y menos porque una inmensa mayoría de población se está descansando y está comprando el peligroso mensaje que traen los populismos, de cualquier tipo, pero en la actualidad, de las derechas, propios de los fascismos de otra época. Muy en la línea de esta idea, el filósofo británico Beltrand Russell señaló, en relación a los fanatismos, que " primero seducen a los tontos, y después amordazan a los inteligentes". Seamos por tanto coherentes y no cedamos ante estos mensajes de odio y frustración.
Ayer acudí con mi hijo al pueblo, a Villanueva de la Serena, pasamos el día y por la tarde hicimos una visita al cementerio, a ver a los abuelitos que ya no están, me lo pidió el propio niño que estaba muy metido con su abuela, pues bien, aproveche la visita y le llevé a ver dónde está mi abuelo, en realidad sólo está su nombre integrando una lista terrible de nombres que suma varios centenares, y allí le expliqué que determinados comportamientos contribuyen al odio y al enfrentamiento, y que hay que respetar a todo el mundo, sin renegar de las raíces y del pasado, orgulloso de nuestros ancestros, y conciliadores de cara a un futuro próspero.
Educación gratuita, sanidad universal, políticas de integración y de control de las ayudas, respeto, e igualdad, apuesta por el futuro de la sociedad y del planeta, deben ser pilares de un nuevo país, siendo por tanto necesario que nos quitemos el complejo de ser de izquierdas y luchemos por aquello en lo que creemos, yo nunca lo he tenido, pero me gustaría que mis ideas impregnarán a más gente, sabiendo que pelear por lo justo nunca ha sido motivo de vergüenza.
Todavía no hemos llegado a Alcuéscar, a medio camino entre Merida y Cáceres, y en donde se encuentra la Basílica visigoda de Santa Lucía del Trampal, maravillosa, otro día, con más tiempo pasaré a visitarla, con ese empeño, y dejando los complejos al margen les deseo un buen fin de semana.