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martes, 18 de agosto de 2026

Patrioterismo

 El presente artículo lleva por título el término de "patrioterismo" haciendo alusión a los múltiples patrioteros que campan a sus anchas en redes sociales, estados de guasap y mentideros de distinto tipo, alentados principalmente por la situación que se vive en Ceuta, donde miles de magrebies y subsaharianos (habitantes todos del planeta Tierra) han cruzado la línea que separa el mundo subdesarrollado y nuestras tierras, que se supone dan comienzo al denominado primer mundo. Esta situación es insoportable para los habitantes de Ceuta, que han visto como, de un día para otro, su ciudad ha sido invadida por varios centenares de extranjeros que se hacinan en playas y calles, buscando una oportunidad para mejorar sus vidas, generando una convivencia difícil, y no deseada, quizás, para ninguna de las dos partes. La inmigración debe estar controlada, y no puede hacerse a partir del antojo de las mafias que viven de la miseria, ni de intereses políticos superiores, que pasan por el propio gobierno marroquí, y sin ninguna duda, también por los intereses de los Estados Unidos de un Trump, que no le rie la gracia al gobierno español, o mejo, no le rie la gracia a nadie que no se mueva bajo el paraguas de su propia hipocresía. 

Pero vayamos al "quid" del término, es decir, a la pose que se observa en las redes sociales, en donde aparecen imágenes conformadas con banderas de España pegadas a la de Ceuta, y en la que se acompañan mensajes tales como ..."Ceuta es española" o "Ceuta, Melilla y Canarias son españolas y no se tocan"..., es en este tipo de comentarios en donde veo el "patrioterismo", que cuidado, todavía no hemos hablado de ello, no es lo mismo que "patriotismo", el cual, aunque puede ser cuestionado también, al menos, tiene una justificación y es comprensible, que cada cual ame a su nación, territorio o lugar donde se encuentran sus raíces o ancestros, como quiera y pueda. En este caso hablamos de la pose patriótica y falsa que conforma el termino despectivo que da título a este artículo,  en la que sin ningún tipo de cortapisas, se pone la bandera de Ceuta y se afirma su españolidad, obviando que en la misma, el escudo que aparece es el portugués, los famosos cinco escudones azules que representan los cinco monarcas musulmanes que Alfonso Enriquez derrotó en la Edad Media portuguesa. La Historia, esa materia olvidada que sólo nos sirve a los que vivimos de ella, tiene gran importancia, entre otras cosas, para abrir un poco la mente y saber que hasta las cortes de Thomar, Ceuta fue de Portugal, ni de España, ni de Marruecos que no existirá, como país, hasta mucho después. Por cierto, no quiero sesgar la Historia, y hay que decir que cuando Portugal se independizó de España en 1640, aunque en nuestro reino no se aceptase esta situación hasta 1668, los habitantes de Ceuta decidieron por libre voluntad seguir formando parte del imperio español. Ahora bien, si aceptamos esta realidad con respecto de Ceuta, tendríamos que aplicar el mismo principio para el caso de Gibraltar, puesto que dicho territorio, dentro de los límites naturales de la península Ibérica, está en manos del Reino Unido, en virtud del Tratado de Utrecht de 1713, es parte del precio que pagamos por traer un Borbón francés al trono de España. Gibraltar español o británico, podríamos preguntar. Ceuta es española porque lo amparan todas las leyes y acuerdos internacionales, a pesar de estar en África y en el punto de mira del sátrapa marroquí. Los ceutíes quieren ser españoles, parece ser, pero y si no quisieran ser españoles, qué sucedería, si quisieran ser portugueses, marroquíes o simplemente ceutíes, pues imagino que aquí, los patrioteros que esgrimen que los ciudadanos de Ceuta quieren ser españoles, ya no dirían nada en ese sentido, es más, argumentarían que Ceuta es española de siempre. Cuidado con entrar en el tema de las querencias y de los sentimientos, porque hay otros territorios en España, donde encontramos parte importante de sus poblaciones que no quieren ser españolas, en fin, todos sabemos de que estamos hablando, y pienso, que las cosas no se arreglan imponiendo la fuerza y los eslóganes zafios e interesados en cualquiera de sus prismas. 

En relación con la pose de españolidad, hay que añadir, que en la misma encuentro un claro perfil ideológico y religioso incluso, que no entiende que España no es ese bloque monolítico tal y como se explicaba en las clases de Historia durante el franquismo, por otra parte período en el que curiosamente, se hacía nacer nuestra nación en los Reyes Católicos, cuando estos monarcas, en realidad, conformaron  una unión dinástica, en la que en sus distintos estados había normas y costumbres propias, con elementos unificadores compartidos, sin ningún problema. Concluimos, por ello, que jamás ha existido esa España monolítica y encorsetada, que esa idea es sólo un constructo de la historiografía franquista. Por otro lado, en nuestro país ha habido diversas religiones que han convivido, con sus guerras y sus tratados de paz, con sus amoríos y sus querellas, conformando una España diversa, que debería aprovechar las muchas virtudes que esta gran variedad ofrece, en vez de buscar una elucubración histórica conservadora, excluyente, clasista y meramente católica. Aquí, en estas actitudes, hay una lucha contra el pobre, si es musulmán todavía mucho peor, y eso tiene un nombre, xenofobia y racismo. Cuidado, ya he dicho que la migración debe estar controlada, que los ciudadanos de Ceuta no pueden asumir una invasión como la que se vio el otro día, nos encontramos ante un asunto muy grave, y que tiene una difícil solución, la cual va mucho más allá de escurrir el bulto y no querer asumir MENAS como hacen las distintas comunidades, o de mirar  hacia otro lado como propone la Unión Europea, mientras a mí no me toque, todo solucionado. Quizás, digo sólo quizás, deberíamos plantearnos un cambio de sistema económico, otro que sea más justo y que no tenga a tres cuartas partes del planeta en la miseria para que los elegidos del Norte vivamos de lujo a costa de sus recursos y de sus riquezas. 

Antes estas realidades, NADIE, me responde de forma negativa cuando yo les pregunto, si tú estuvieras en una situación como la de los que se apilan frente a las vallas de Ceuta o Melilla, o como los que se montan en una patera con destino a las Canarias, qué harías, intentarías llegar, intentarías huir de la pobreza y de la muerte, tal y como vemos en la tele que hacen estas gentes..., o qué harías en dicha situación, pues de momento, TODOS, me han comentado que intentarían salir de la pobreza, y ante esta realidad, las banderas, los territorios y el patrioterismo quedan a un lado, no importan nada, son  sólo humo. Por otro lado, y desde un punto de vista ideológico,  esta gente, que suelen ser de derechas o muy de derechas, bastante desinformados, mal informados y fanatizados, no encaran la misma bandera patria cuando se trata de recriminar al genocida Netanyahu para  que deje de hacer las barbaridades que hace, en Gaza o en Iran o Líbano, o que, igualmente, se queden mudos cuando este individuo, carga contra el gobierno español por defender los Derechos Humanos en dichas regiones. En la misma línea, estos individuos callan y otorgan cuando el presidente Trump anuncia aranceles contra España por no ceder las bases en nuestro territorio para bombardear inocentes en  Oriente Medio, porque la OTAN, teóricamente, es una organización defensiva, o al menos debería serlo, y tendría que disimular un poco a la hora de defender los intereses económicos del gigante americano, ahí, el patriotismo no existe, sólo sale de vez en cuando el patrioterismo... buena tarde amigos. 

viernes, 7 de agosto de 2026

Complejo...

Escribo este pequeño artículo cuando voy camino del Jerte, vamos a pasar el fin de semana en familia, llevamos ya varios años acudiendo a uno de los sitios más bonitos de España. Mi condición de copiloto y el primer paisaje del viaje me permiten poder escribir sin perderme ninguna imagen de esas que permanecen en la retina. Escribo en el guasap, en un grupo que tengo conmigo mismo y en el que pongo aquellas cosas que quiero tener a mano, así, justo encima de este texto que está naciendo hay un mensaje que dice "La imagen de Zapatero con Mohamed VI y un mapa del gran Marruecos está manipulada", es un enlace en el que se muestra que la información contraria en la que aparecía el ex presidente del gobierno "vendiendo" España al sátrapa marroquí es falsa, un bulo que rula por las redes sociales y los grupos de guasap. El otro día recibí ese mensaje con un añadido que decía que "siempre fue un imbecil" por parte de un compañero y amigo, que me temo ha caído en unos de los muchos bulos que se difunden a diario movidos por intereses políticos muy claros y con una intencionalidad de ensuciar aún más el triste panorama político actual. La mala baba de ese mensaje radica en que siendo un mensaje viejo, ahora vuelve a funcionar aprovechando la crisis de Ceuta, en la que miles de marroquíes y subsaharianos han atravesado la frontera alentados por su propio gobierno en connivencia con el gigante americano, que no perdona a España su actitud a favor de Gaza, o en contra de la guerra de Irán y la cesión de bases aéreas en nuestro territorio para bombardear civiles e inocentes. El mensaje en cuestión añadía la etiqueta de "enviado muchas veces"..., y es ahí donde quería llegar, al afán que tienen las filas conservadoras de nuestro país en favorecer bulos sesgados y que lo que consiguen es tensionar, enfrentar, radicalizar una sociedad que todavía no ha sabido cerrar algunas heridas del pasado, y es evidente, que esta actitud propia de marrulleros lo único que consigue es agitar, y esa agitación tiene mal final. La gente de derechas de este país, históricamente siempre se ha avergonzado de su opción política y era habitual escuchar que todos esos políticos, simpatizantes o votantes del Partido Popular dijeran que ellos son de centro derecha, cuando ese partido supuestamente democristiano aglutinaba a la inmensa mayoría de la derecha española, fuera sólo quedaban grupos neonazis, o la falange también dividida en diversas facciones. El propio Santiago Abascal, antes de dejarse barba y de ponerse el "chapiri" de la legión para parecer más hombre, aunque todos sabemos que no hizo la mili, formaba parte de las filas del Partido Popular, y se ponía los jerselitos al cuello, como buen democristiano de centro. 

Sin embargo y practicado la autocrítica, algo estaremos haciendo mal en la izquierda cuando ese complejo ha cambiado de lado, ahora la gente, cuanta menor formación mejor, afirma ser de derechas o muy de derechas, y porta banderas con la cruz de Borgoña, haciendo loas y aplaudiendo una realidad que nunca existió, se muestra reaccionario, elitista, clasista o racista, sin ningún tipo de problema y yo, ante esta situación me planto, quiero reivindicar ser de izquierdas, defender los intereses de la mayoría sin dejar a nadie de lado, exigiendo compromiso y responsabilidad, no todo vale, eso lo tengo muy claro, y busco un país próspero y de todos/as, del que sentirnos orgullosos, por su solidaridad, por su educación, por sus hospitales y por como atiende a sus ancianos. Eso siempre lo ha hecho la izquierda, los derechos los han traído los gobiernos de la izquierda, y eso no se puede perder, no podemos ceder un metro en las consecuciones sociales, y menos porque una inmensa mayoría de población se está desclasando y está comprando el peligroso mensaje que traen los populismos, de cualquier tipo, pero en la actualidad, de las derechas, propios de los fascismos de otra época. Muy en la línea de esta idea, el  filósofo británico Beltrand Russell señaló, en relación a los fanatismos, que " primero seducen a los tontos, y después amordazan a los inteligentes". Seamos por tanto coherentes y no cedamos ante estos mensajes de odio y frustración. 

Ayer acudí con mi hijo al pueblo, a Villanueva de la Serena, pasamos el día y por la tarde hicimos una visita al cementerio, a ver a los abuelitos que ya no están, me lo pidió el propio niño que estaba muy metido con su abuela, pues bien, aproveche la visita y le llevé a ver dónde está mi abuelo, en realidad sólo está su nombre integrando una lista terrible de nombres que suma varios centenares, y allí le expliqué que determinados comportamientos contribuyen al odio y al enfrentamiento, y que hay que respetar a todo el mundo, sin renegar de las raíces y del pasado, orgulloso de nuestros ancestros, y conciliadores de cara a un futuro próspero.

Educación gratuita, sanidad universal, políticas de integración y de control de las ayudas, respeto, e igualdad, apuesta por el futuro de la sociedad y del planeta, deben erigirse en los  pilares de un nuevo país, siendo por tanto necesario que nos quitemos el complejo de ser de izquierdas y luchemos por aquello en lo que creemos,  yo nunca lo he tenido, pero me gustaría que mis ideas impregnarán a más gente, sabiendo que pelear por lo justo nunca ha sido motivo de vergüenza.

Todavía no hemos llegado a Alcuéscar, a medio camino entre Merida y Cáceres, y en donde se encuentra la Basílica visigoda de Santa Lucía del Trampal, maravillosa, otro día, con más tiempo pasaré a visitarla, con ese empeño, y dejando los complejos al margen les deseo un buen fin de semana.

sábado, 2 de mayo de 2026

La frontera.

Sin pretenderlo me ha salido un artículo sobre uno de los temas más candentes de la actualidad, que sin embargo, tienen relación con comportamientos muy antiguos y que pensábamos superados, pero que podemos constatar siguen más vigentes que nunca. Digo que me ha salido un artículo sin buscarlo porque ayer intenté escribir una breve entrada en la que me indignaba como la gente transmite mensajes, de todo tipo, consignas, eslogans, canciones, viñetas, de corte xenófobo o claramente racista. Por ello escribí unas ideas sobre el asunto, y parece ser que la musa me encontró esta mañana y me ha dado para algo un poco más elaborado. 
El título que le he puesto "la frontera" procede de la frase atribuída a Anna Arendt y que dice "La esencia del totalitarismo no es que se cometan crímenes, sino que se borra la distinción entre la verdad y la mentira", y de eso quería hablar un poco aquí, de esa línea sutil que separa la verdad de la manipulación, la realidad del relato interesado, lo que sucedió y lo que quiero que sepa de ese suceso. Imagino, o mejor, quiero creer, que lo que sucede en nuestros días al respecto, es un problema de desconocimiento, al menos en algunos casos, porque lo contrario querría decir que somos racistas, excluyentes, xenófobos y bastante bobos. Vayamos al asunto, y ustedes, después, valoren según sus propias reflexiones. 
Mientras no valoremos la educación en su justa y necesaria medida tendremos trabajadores y jóvenes informándose en las redes, atrapando mensajes simplistas pero muy efectivos, llenos de bulos, y que orientan sus frustraciones vitales hacia enemigos falsos pero siempre pertenecientes a colectivos vulnerables y minoritarios, que no saben o pueden defenderse. La educación es fundamental para adquirir el conocimiento necesario que nos permita comprender nuestra realidad sin filtros y mentiras. Nos encontramos con una cantidad de personas que se acercan a la información a partir de la visualización de videos de tik tok y bazofias similares, manipulados y llenos de intereses sesgados. No hemos nacido aquí por nuestros propios méritos, no somos dueños del planeta, no podemos evitar que los otros no se quieran morir de hambre, no somos ni más ni menos que nadie. Ahora bien, sí tenemos que ser responsables y saber de dónde nos estamos informando y comprobar la veracidad de esa fuente, y después, plantearnos si tenemos capacidad para hacer las elucubraciones que hacemos o no. El único pasaporte que necesitaríamos, en un mundo justo, los terrícolas para caminar por nuestro planeta Tierra debería ser, únicamente, nuestras piernas. Ya lo decía Galeano, nuestra comida preferida es italiana, nuestra música afroamericana, nuestro coche japonés, nuestra televisión coreana, nuestra ropa china, nuestra cultura griega, nuestro Dios palestino, pero cuidado, primero, nosotros, los españoles. En España sí, dirán, pero hay que saber que es España, y eso no es tan sencillo, somos un crisol de civilizaciones, lenguas, tradiciones y sentimientos. Una de las pocas cosas buenas que tiene el capitalismo es su concepto de globalidad, pues bien, apliquemos ese pensamiento global para querernos y respetarnos más allá de las meras transacciones económicas.
Detrás de esta gran manipulación están los intereses de los partidos políticos conservadores que buscan acceder al poder a toda costa, financiando grupos mediáticos que no informan, sino que distorsionan, pseudo periodistas que actúan como agitadores, utilizando el miedo como forma de trabajo, y que, en muchas ocasiones, se hacen acompañar de auténticos paramilitares, es decir, escuadristas al estilo de los que usaron los fascismos europeos en los años veinte y treinta. En un mundo de gente con pocos resortes culturales, que no leen, que no tienen intereses formativos, que su único medio de conocimiento son esas redes sociales en manos de todos aquellos que promueven este odio, todo ello se convierte en un caldo de cultivo muy peligroso, y con una trascendencia que da verdadero pavor si se sabe leer un poco en qué puede deparar todo esto.
El otro día, pensando en estos asuntos, recordé el enfrentamiento dialéctico que tenían Guerra y Suárez, el primero en la oposición y el segundo como presidente del gobierno, una batalla de posiciones ideológicas distintas, en ocasiones, antagónicas, muy duras, pero con altura y eso que los clásicos denominaban "decoro", es decir respeto a la tradición, al lugar y a las personas a las que se representa. No quiero mencionar el nivel de los discursos del añorado Julio Anguita, o el maestro de la oratoria Emilio Castelar, en los tiempos de la denostada Primera República. Frente a esto, y como muestra de la chabacanería que nos envuelve y devora, algunos líderes actuales insultan de forma descarada al presidente del gobierno, con improperio graves y escatológicos, que son además coreados por el público que asiste a esos mítines convertidos en templos del mal gusto. 
Esto ya la hemos visto antes en la historia, y sepan ustedes que acabo muy mal el asunto. Necesitamos coherencia, respeto, tolerancia, responsabilidad y volver a dar sentido a la educación, tenemos que volver a situar los valores, la ética, y la formación como mascarón de proa de nuestra sociedad, si no vamos muy mal. 
Hasta aquí llegan mis observaciones sobre estos empeños que jalonan el día a día, y que como ven, tocan distintos prismas de la misma realidad, la caída del nivel de nuestra sociedad por la perdida de calidad de nuestra educación. 


martes, 10 de febrero de 2026

Fachapobre ...

A partir de las siguientes líneas pretendo dar mi opinión a propósito del aumento tan exacerbado que está teniendo el partido de extrema derecha “Vox”. En primer lugar he de decir que escribo desde una posición ideológica muy alejada de las posturas que defiende dicha formación. Durante toda mi vida he sido de izquierdas, y como se suele decir de forma popular, lo he mamado en mi casa. Mi padre era socialista convencido, y mi madre, aunque nunca militó, siempre fue de izquierdas, probablemente por ser hija de minero, y empezar a trabajar siendo todavía una niña en una fábrica de galletas. En una etapa de mi vida milité en el PSOE y pude conocer como es la dinámica de funcionamiento de un partido político, al menos a nivel local, y cuales son sus bondades y algunas de sus principales lacras. 

El poseer un carné no debería significar nada, hace mucho tiempo que, personalmente, me considero desamparado a nivel político, aunque sigo siendo igual de socialista que antes. Este asunto es parecido a la condición de republicano, nada ha cambiado, sigo siendo igual de republicano que antes, porque creo en la Igualdad, y ello hace inviable la figura de un monarca que viene al mundo con muchos privilegios de antemano. Ahora bien, eso no significa que no asuma la institución legal que asume la Jefatura del Estado en mi país. Volviendo al socialismo, lo soy, y lo he entendido siempre desde el prisma defendido por Berstein en el seno de la II Internacional, como una forma de vivir  dentro del sistema burgués y capitalista, sin aspirar continuamente a una revolución, pero aplicando políticas reformistas que beneficien a los más desvalidos. Esa es mi forma de entender el socialismo, y creo que la de otros muchos. Cuidado con esto, se busca la emancipación de la clase obrera, lo que no quiere decir perpetuar un sistema de ayudas, que no busquen e incentiven el medro social. 

Pero vayamos al asunto, por qué cada vez hay más fachas entre nosotros, y de dónde procede este incremento en sus filas. La cuestión es compleja, y no tiene un análisis unívoco, sino con diversas variables, mucho más amplias y complicadas que las que aquí se van a tratar. 

Las filas de la derecha están integradas primero por los que han sido siempre de derechas. Hasta hace no mucho, el Partido Popular, aglutinaba a toda esa derecha, desde los centristas, liberales, católicos, carlistas, retrógrados y también, los reaccionarios, los más radicales del conservadurismo español. Más allá estaban otros grupos, las distintas falanges, y los partidos de corte nazi. Estos grupúsculos con el tiempo y salvo, algunos fanáticos, acabaron por votar al Partido Popular. Ahora muchos de estos y estás se han hecho de Vox, no en primera instancia, pero sí a partir de la nueva ola reaccionaria europea y mundial. 

Muy triste es que parte del granero electoral del partido de Abascal procede del PSOE, otrora gran referente de los obreros de nuestro país (con permiso del PCE y después Podemos) y que se desangra a marchas forzadas. La desafección del electorado obrero con el PSOE radica en que este partido sí ha gobernado muchos años el país y eso desgasta. Por refrescar la memoria …Filesa, Roldán, el Gal, Lasa y Zabala, Amedo y Domínguez, o los Eres de Andalucía. Ojo, no quiero dejar en el tintero que ese partido logró que en España los hijos de los trabajadores pudiésemos estudiar, modernizó el país, lo dotó de infraestructuras, consiguió la entrada en la UE, amén de traer la Expo y las Olimpiadas en el 92, y en tiempos de Zapatero, alcanzar el mayor grado de Libertad y Derechos que ha tenido este país en su historia. Por tanto, confirmamos que gobernar, a pesar de los logros, desgasta, y comienza a horadar la base inicial, por grande que esta fuera. Ahora bien, este proceso, de desgaste vivido con González y Zapatero , se ha multiplicado con Sánchez. 

Los gobiernos de Sánchez requieren un análisis aparte, puesto que, a pesar de las consecuciones, que también las hay, en el plano de las pensiones o del salario mínimo, la pérdida de confianza y el deterioro del denominado “sanchismo” está consumiendo al socialismo español, hasta el punto que dudo seriamente que se reponga de este hombre, por más que hablemos de un partido fundado en 1879, y que ha sobrevivido a situaciones gravísimas de todo tipo. De forma personal pienso que amarrarse al poder, a cualquier precio tiene mal recorrido, la gente no lo entiende, además, la oposición es un lugar necesario para purgarse, para que los advenedizos se bajen del barco, y para, desde el banquillo (no de los acusados) rearmarse, reconstruirse, reencontrarse, y volver a ofrecer un programa que ayude y sirva a la gente de abajo. No pasa nada por ir a la oposición, es democráticamente muy sano hacerlo. Otro tema serían las alianzas, en el caso de la izquierda, he de reconocer que la idea del Frente Popular me gusta, pero con programa, no como improvisación para no perder el gobierno e ir a la oposición. Como en este caso no hay proyecto lo que queda es improvisación y despropósito. En la misma línea, hay alianzas que la gente no entiende, sería el caso de Bildu, donde es muy recurrente, aunque no sea cierto del todo (al menos a día de hoy) hablar de su pasado y conexión con ETA, o por otro lado con el independentismo Catalán, puesto que en dicho caso, saldrá al instante el fantasma de la ruptura de España, por cierto, otro bulo, puesto que esa pretendida unión de España es un constructo histórico. Y dentro del “sanchismo”, y uso el término por diferenciarlo del socialismo, para mí, mucho más noble y respetable, destacan también los casos de corrupción, por mencionar algunos nombres …Koldo, Cerdán, Ábalos, o la fontanera. En fin, con estos moldes poco  le pasa al PSOE. 

Otro elemento importante a tener en cuenta, es el obrero cabreado, el que se mata a trabajar por un sueldo bastante exiguo, y que observa como hay muchos otros (quizás no tantos) que se valen de ayudas o pagas (la famosa paguita de Abascal) para no buscar trabajo y vivir digamos del “espanto” que se diría en mi pueblo. Pues este mensaje, que a lo mejor no es tan cierto, ha calado y mucho. Hay que mirar por los Obreros, y no tanto por los Vividores, ahí hay un roto muy grande en la red de votos del PSOE. 

No podemos dejar de mencionar que los medios de comunicación de este bendito país nuestro están mayoritariamente en manos de la derecha, lo cual beneficia al Partido Popular, pero, también es cierto, que la juventud se mueve en las Redes Sociales, y ahí, quién tiene más fuerza es el bulo, el mensaje fácil, aquello de ..”con Franco se vivía mejor, bro”, y con inteligencia artificial y comprando boots se puede manipular a todos, viejos y jóvenes, que tengan  una formación escasa. Eso beneficia a Vox, el inmigrante, el islamismo, los okupas, la invasión, el imperio español, la cruz de Borgoña, Blas de Lezo, Pío Moa, Zunzunegui o Marcelo Gullo. El bulo, la noticia falsa , aquello de repetir una mentira mil veces, es una estrategia principal en la forma de actuar de Vox. 

Por cierto, en cuanto a formación señalar que nos tenemos que mirar el nivel de buena parte de nuestros jóvenes, que se han convertido en los principales seguidores del franquismo, y eso es un fallo de nuestro sistema educativo, con una difícil solución. Si tienes un cerebro simple compras mensajes simples. El fascismo se basa en el vitalismo, no en la razón. 

Pues lo dicho, la derecha de siempre, los desencantados del PSOE, las formas y alianzas de Sánchez, la inexistencia de periodismo Libre, el control de los medios por grandes empresarios, al igual que las Redes Sociales, el currela desamparado que observa como los gorras y las minoría se llevan todo, y por último, la pobreza cultural e intelectual, fortalecen a grupos como Vox, por mucho que se publiciten en contra de la Libertad y el recorte de derechos. 

Qué hacer con todo esto. Pues no lo sé, yo desde mi posición como profesor de Historia, lo que intento es transmitir valores, contar aquello que pasó y de lo que hay fuentes fiables, dar ejemplo y sosiego, intentar transmitir un mensaje de paz, referir algunos influencers del siglo XX, tales como Gandhi, Mandela o Luther King, en definitiva dar esos dos pasos hacia la utopía de Galeano, que se sigue perdiendo en el horizonte, pero allá vamos, como siempre, ahora más, en este país en el que somos más fachas que el Jabato.

 


sábado, 20 de diciembre de 2025

Jornada de reflexión.

Mañana día 21 de diciembre los extremeños y extremeñas estamos llamados a votar y hoy, la víspera de tan insigne fecha, nos encontramos en jornada de reflexión. Yo he de confesar que ya he decido a quien voy a votar, y además, me voy a dar un gustazo, voy a ejercer mi derecho hacia la candidatura que más me ha llenado el corazón y la cabeza a lo largo de este atípico proceso. 
Y digo que es un proceso atípico, porque estamos en Navidad, cuando generalmente estos procesos se realizan en primavera, en abril o mayo, pero cuando lo que priman son los intereses sesgados y no la voluntad general, en el sentido rousseauniano, nos vemos digiriendo el resultado de los comicios, con los niños de San Ildefonso cantando de fondo los números premiados de la lotería. A propósito de la Navidad, como ya he dicho en otras ocasiones, es una fiesta que ha perdido todo el sentido que pudiera tener en su origen. No me refiero “al Solsticio”, ni tampoco “a las Saturnalias”, quiero decir que las Navidades eran días de compartir, de disfrutar con familiares y amigos, de intentar ser mejores, aunque sólo fuera por unos días. Ahora también tienen parte de lo referido, pero observo que algunos empiezan con la decoración navideña desde el día 12 de noviembre, un mes y medio antes de la “natividad” y no es una decoración interior, como pudiera ser el típico árbol o el portal de Belén, no, en los últimos tiempos la decoración pasa por llenar las puertas de luces, muchas, y motivos decorativos diversos y variados en su recargamiento, propios, además, de la Navidad en Laponia o Alemania, rincones alejados de nuestra geografía y tradición, y todavía más alejados del buen gusto y del decoro. Me preguntó dónde queda el sentido religioso de estas fiestas, que finalmente se han convertido en una loa al mal gusto y al más absoluto consumismo. Desde luego son fechas que se hacen, por estas cosas, un tanto ominosas. Las Navidades no dejan de ser una muestra más de la sociedad vacía y superficial que hemos construido por no saber bien dónde nos encontramos y hacia dónde vamos como sociedad. 
En esta jornada de reflexión también me acuerdo de las cenas de empresa, ahora que, parece ser, hay muchas más cenas que empresas en nuestro país. A nivel personal, he de reconocer que no participo mucho de los saraos que se realizan a lo largo del año, por diversos motivos, reencuentros tras las vacaciones, terapias en el desarrollo de lo cotidiano y despedidas antes de vacaciones, en un ciclo que no acaba y que pretende unir y socializar a los compañeros de trabajo. Confieso que me gusta socializar con mis compañeros cada día, tomando un café o haciendo terapia grupal sobre los sinsabores y los pequeños triunfos del día a día, que de todo hay . Pero eso no es suficiente en los tiempos que corren, la sociedad actual requiere de más, busca un modo de diversión estándar en el que debemos de participar todos y todas, independientemente de gustos o afinidades, o quizás obligaciones. Y en la que poco importa la apetencia, puesto que estoy harto de escuchar a compañeros que participan de estas reuniones, decir que van porque se han apuntado, pero que no tienen ganas, luego, una vez en el sitio, se dejan llevar y disfrutan. Claro que me gusta compartir con mis amigos y compañeros, pero a mí manera, no de forma autómata y repetitiva según los moldes del momento. 
Volviendo a mis reflexiones particulares, que me están sacando un artículo de estos de "todo revuelto" he de decir, que de un tiempo a esta parte, me preocupa el problema de la desinformación, o más bien de la manipulación informativa. Esto me viene porque hay días que no sé qué opinión tengo, porque no acabo de ver la realidad en los medios de difusión ordinarios, y tengo que buscar la información real por mi propia cuenta. No hay forma de tener claridad en nuestros días, puesto que todos los medios (no todos, ya he dicho que hay algunos reductos de libertad) informan según sus intereses, por lo que generan una situación de total perversión informativa, en la cual es muy difícil tomar partido. Los grandes grupos económicos controlan los medios de comunicación, incluidas las redes sociales, lo que genera, en buena medida, que nuestros jóvenes, a los que no les ha faltado nunca de nada en la vida, se conviertan en nostálgicos de un régimen asesino como el de Franco, del que no saben nada, más allá de los clichés que algunos divulgadores a sueldo del poder difunden. Pero, ojo, esos jóvenes sólo están siendo utilizados, deberíamos ir a por los que promueven está situación, es decir, los que pagan a estos mercenarios para generar ideas y estados de opinión. Esta situación es muy peligrosa, puesto que el mundo está para pocas tonterías más, y lo que menos nos interesa ahora, a nivel global, es una nueva escalada de odio y violencia de aquellos que se convierten en profetas de la Libertad, su Libertad, y llenan la cabeza de los demás de rencor, xenofobia, racismo, aporofobia y analfabetismo. Cuidado con la reacción porque no deja de ser una herramienta del capital para seguir controlando el cotarro como llevan haciendo toda la vida. Contra esta enfermedad sólo nos queda el conocimiento, la lectura, el periodismo independiente y la educación, siempre que está última no caiga en el sectarismo, el negacionismo o la reescritura de la historia, conformando un claro ejemplo de sesgo cognitivo, en el que sólo se muestra la realidad que nos interesa mostrar y no la realidad total.
En estas reflexiones no puedo dejar de señalar que hace unos días falleció Robe, el alma de Extremoduro, y todavía no he escrito nada al respecto, y no lo he hecho por falta de ganas, sino porque ya ha habido mucha gente que lo ha hecho, y muy de Extremoduro es no seguir modas, y ser auténtico, como homenaje, me quedo con las palabras de mi amigo Manu "se está muriendo nuestro mundo" poco más que añadir al respecto, le deseamos un buen viaje a Robe, allá donde quiera que esté, y nos agarramos a todo lo bueno que nos queda, empezando por Evaristo, Rosendo, Barricada, los Suaves, Reincidentes, Marea, Sínkope, Omnia Transit ..., y muchos más que no cabrían en este corto artículo. Buena tarde, no olviden que estamos en Navidad y reflexionando, porque,  al fin y al cabo, qué importa ser poeta o ser basura. 

viernes, 10 de octubre de 2025

Reflexiones otoñales.

A lo largo de esta última semana he estado reflexionando sobre diversos asuntos, todos ellos ligados a los acontecimientos que acaparan la actualidad y que forman parte de portadas y diarios. 

La semana comenzaba con los ecos del fallecimiento del que fuera presidente de la Junta de Extremadura durante al menos doce años, Guillermo Fernández Vara, hombre honesto y entregado que supo defender los intereses de nuestra región en todos los ámbitos que su cargo le permitía. Fernández Vara fue un hombre bueno, un político que procediendo de otras opciones políticas más conservadoras, al igual que otros muchos, recaló en el Partido Socialista, y llegó a ser uno de los “barones” territoriales de dicho partido. A nivel personal, y siendo fiel a mi mismo, he de decir, que comparto sus políticas de consenso y su caballerosidad en el trato con el rival político, aunque prefiero, quizás, políticos con un poco más de garra, e igualmente íntegros y honrados. Al margen de este apunte, mi reflexión se centraba en que en torno a su muerte, hubo una oleada de declaraciones en favor de su bondad e integridad, por parte de todos los prismas políticos e informativos, regionales y nacionales, que me llevaron a pensar el hecho de que llame tanto la atención una figura limpia en el panorama político, lo que evidencia que en la inmensa mayoría del conjunto, esa limpieza, cercanía y honestidad, brilla por su ausencia. 

Tras un lunes largo, con jornada de mañana y tarde, incluidas las evaluaciones iniciales de Segundo de ESO, el martes trajo consigo una huelga docente en Extremadura. Después de trece años, los profesores extremeños iban a la huelga, y además, como novedad, en este caso la convocatoria contaba con el respaldo de todos los sindicatos, que estaban de acuerdo por unanimidad en solicitar una homologación salarial con el resto de docentes del país. ¿Es una reclamación justa? Podríamos decir que es una reclamación justísima, a mismo trabajo, mismo sueldo. Mi reflexión se centra en por qué no secundé la huelga, podría argumentar que al ser jefe de estudios adjunto, actuaba como servicios mínimos, y por ello no podría hacer huelga, pero no es cierto, en mi caso no era personal de servicios mínimos. Por tanto, no secunde la huelga por distintos motivos, el primero económico, dado que no puedo permitirme el lujo de perder la cantidad de dinero que quita la administración por no acudir a trabajar, es demasiado dinero para un padre de familia. Sin embargo, quien me conoce sabe que si yo estuviese convencido con el parón poco me hubiera importado el dinero, pero es que, además, creo que hay muchos asuntos más prioritarios en la educación que el subirnos el sueldo los profesores. El que haya habido tal unión tan sólo por un mero asunto pecuniario, cuando no nos ponemos de acuerdo en nada, me parece un tanto bochornoso. Por otro lado, alguno se ha preguntado cómo viven otros sectores en nuestra región (empezando por los barrenderos y siguiendo por las camareras de hotel o los jornaleros agrarios). Me temo que no hemos llegado tan lejos, y por último, no es cierto que un docente pase apuros económicos, entendiendo como tal lo principal para vivir con dignidad. Nos hemos equivocado de causa, lo lamento. 

Una causa más justa sería pedir el respeto de los Derechos Humanos en Gaza, en Palestina o en cualquier parte del planeta, pero en este caso no ha habido unión ninguna, los docentes se han mostrado tibios, lo que pone de manifiesto el nivel que tenemos. Los directores de IES de Badajoz no autorizaron la Huelga convocada por los estudiantes solicitando el final de Genocidio en Gaza, porque no tenía relación con ambitos pedagógicos o educativos. Ya nos vale, ese conflicto es nuestro espejo, y esas muertes conforman nuestro Auschwitz, pero no, no se autorizó. La calle habla, pero la escuela calla. El viernes traía la posibilidad de dar el Nobel de la Paz a Donald Trump, que como he reflejado en un estado de wasap, este hombre es a la Paz Mundial, lo mismo que Chiquito de la Calzada a la Ciencia. Qué barbaridad. Al final le han dado el premio a María Corina Machado, líder de la oposición venezolana al régimen de Maduro. Creo que es una mujer que ha hecho mucho más por la democracia y la libertad en su país que Trump naciendo este tres veces, pero ojo, no es una opción realista, lo siento por la caverna mediática y derechista que se frota las manos por tratarse de Venezuela, porque mucho más justo hubiera sido dárselo a Riad Mansour, el representante de Palestina en las Naciones Unidas, quien con sus intervenciones y sus lágrimas, puso de manifiesto que el mundo no podía estar de espaldas ante la barbarie ejecutada en Gaza.

Nos vienen tres días de asueto a los docentes, que nos permitirán descansar y recapacitar sobre nuestra labor, que no es otra que ayudar a que el mundo sea más justo, y por mundo me refiero al real, no a esta ensoñación occidental de pantallas y “soma” en formato de postureo y superficialidad. Me encanta el otoño. Buena tarde. 

sábado, 23 de agosto de 2025

La "rage".

He disfrutado hasta la última viñeta de esta historia que relata las andanzas de Nivek, un chico congoleño, desde las minas de Coltán en su país de origen, hasta la llegada por azar a España, pasando por la selva, la sabana, el desierto y los guetos de Misrata en Libia. Esta obra que lleva por título un llamativo “el cielo en la cabeza” ha sido Gran Premio de la crítica Francesa en el pasado año 2024. 
Aviso, desde aquí, que aunque no es mi pretensión principal, todo aquel que quiera leer la novela gráfica, abandone la lectura, para evitar los temidos “spoilers”. 
Digo que no es mi pretensión hacer una reseña de la obra mencionada, aunque inevitablemente disecciones alguna de sus partes, sino la totalidad de la misma. En primer lugar, decir que huyó de la banalidad propia del que analiza estás duras realidades desde la comodidad de su sillón y con la barriga llena, no pretendo ser un arribista bien quedado, sólo busco remover un poco las conciencias, empezando por la mía propia.
Cuando acabé de leer la obra escrita por Antonio Altarriba, un grande en esto de las novelas gráficas, me vino a la cabeza una imagen que vivo casi todos los veranos. Me refiero a los días de asueto en la playa, en la que después de pasar el día tumbado al sol, con la cervecita en la mano, y con un baño recurrente de vez en cuando, se finaliza la jornada dando un paseíto por el paseo marítimo y comprando en el denominado “top manta”. Esa imagen, que tenemos todos en nuestra retina, enlazó con la historia que acabo de leer, y es que, Nivek, cuando llegó a España, acabó vendiendo en unos de esos puestos ilegales de camisetas, gafas, bolsos, etc, que controlan las mafias de la inmigración. No he dejado de pensar ambas realidades desde hace un par de días, puesto que, mientras el hombre blanco acomodado finaliza su día de playa intentando engañar al negrito que vende en su manta, a través de esa práctica que detesto, y que se denomina regateo, detrás de ese hombre o mujer de color, hay generalmente una o mil tragedias silenciadas, calladas, obviadas, porque dichas desgracias evidencian las lacras más absolutas de nuestra elegante sociedad civilizada. Mientras uno regatea la camiseta de Joaquín del Betis, y trata de que la misma te salga casi gratis, ese hombre es un superviviente que ha atravesado selvas y desiertos, ha perdido, seguramente a familiares y amigos, y ha dejado buena parte de su alma en la travesía. Pero, oye, lo bien que he regateado, y he engañado al negrito dándole la mitad de lo que me pedía. Qué tristeza y qué vacuidad más grande. No ignoro aquí que todos nos movemos por modas, y hacemos lo que hace el resto, porque como íbamos a conseguir nosotros que las cosas cambien, es imposible. Esa forma de pensar es a la que se refería el añorado Julio Anguita como la mentalidad del esclavo, y es cierto, que se necesita un cambio global, pero los pequeños gestos ayudan, y si vas a comprar en el top manta, al menos, no seas un miserable que juega con la dura realidad del que te vende algo obligado por una mafia de la que es difícil escapar. Ojo, no entro aquí en el tema de la inmigración, las mafias y el derecho de los comercios que pagan impuestos y que ven cómo su actividad es agredida por una competencia ilegal, masiva y que reduce sus ganancias en una cuantía muy significativa, pero, ya sabemos, el hambre, el miedo y la miseria, empujan a realizar cualquier actividad, y todos haríamos lo mismo que estos hombres y mujeres venidos de África. 
Ahora sí, algunos momentos reseñables de la novela gráfica, para mí gusto, radican en el comienzo, en el que se nos presenta a Nivek y a su amigo Joseph, dos niños congoleños que trabajan en una mina de Coltán y que por distintos motivos acaban convirtiendo a Nivek en un Kadogo, es decir, en un “niño soldado” al servicio de una milicia que pretende controlar las minas de Coltán, mientras que por su parte, Joseph, mucho más pacífico y tranquilo, acaba siendo el cocinero de los guerrilleros. En esta primera parte, el punto álgido y terrible, es el momento en el que Nivek, como prueba definitiva para ser Kadogo, drogado y con la “rage”, la rabia, es obligado a matar a su familia. Lo hace, es un libro muy duro, y además, se come los pechos de su madre, cortados a tal efecto, para que su verdadera familia, su verdadera mamá, sea únicamente la milicia. Este hecho es terrible, quizás, el más duro que he leído en una novela gráfica, al menos que yo recuerde. Lógicamente, Nivek, jamás superará estos hechos en su vida. 
Entrañable serán los momentos que vivirá al lado del Gran Delwa, el hechicero más poderoso al oeste del lago Chad, atravesando las sábanas africanas, aprendiendo el oficio de sanador, e intentando curar al gran rey Zafoa III. En dicha corte conocerá los empeños miserables por matar al rey por parte de algunos de sus hijos, y vivirá todo tipo de aventuras con su gran maestro, que además lo intentará convertir en su sucesor como gran hechicero. Empeño que resultará a la postre en vano, dado que Nivek siempre será un guerrero. 
Tras cruzar la sábana buscará atravesar el gran desierto en dirección a Libia, teniendo por objetivo llegar a Europa. El desierto se mostrará implacable, y tras muchos días solo, sin provisiones, ni agua, se abandona a su suerte esperando la muerte, pero en un último empeño por sobrevivir, sus señales son vistas por una caravana que atraviesa el desierto. Allí, una chica, Aisha, le salvará, compartiendo su agua y su escasa comida. En este oscuro panorama, la novela, nos muestra un poco de esperanza, dado que en todos los capítulos hay monstruos y también ángeles. 
El último capítulo nos muestra a Nivek en España, en el top manta, huyendo de la policía y enfrentándose a ella, con un final triste, y como el resto de la obra, bastante crudo. Sin embargo, esta parte se la dejo a ustedes, no quiero desvelar el final. 
En el empeño de remover conciencias sólo resta decir, que cuando acudamos a esos mercadillos, copados por hombres y mujeres víctimas de la explotación de mafias, y procedentes de mil y un lugares, pensar que detrás de sus camisetas, sus gorras, y su aparente indiferencia, se encuentran gente como Nivek, o Joseph, que sufrieron en minas de Coltán, que fueron Kadogos obligados a matar a sus propias familias, que perdieron a amigos en el trayecto, que fueron violados y visitaron al médico “coseculos”, o que no fueron capaces de rescatar a su mujer e hijos de las aguas tras el hundimiento de la patera que los llevaba a nuestras costas. Todos aquellos paletos, incultos, que se creen más por haber nacido en Europa, no deben olvidar que simplemente nacemos en donde quieren nuestros padres, no hay mérito alguno en ello. Dicho queda, buena tarde, amigos.